Katerín
Escucharte es deleitarse, es empaparse de belleza,
es estar cautivo en el silencio de una selva donde el viento se mezcla con tu voz
y choca en mi rostro como una suave caricia que me eriza todo el cuerpo,
pero es sólo oírte no con los sentidos sino con el corazón.
Quizás hayan terminado los poetas pero si tú estás siempre habrá poesía.

Mientras la luz del sol rompa las nubes para llegar a la tierra,
mientras la dulzura de un beso perfume el corazón,
mientras las rosas embellezcan la paz,
mientras haya en el mundo primavera y tú me des una simple sonrisa,
no moriré, mi alma seguirá existiendo sólo por ti.

Tu sombra al caminar, tu mirada apasionada,
me deshace como la llama, como la niebla,
como el gemido del mar azul,
como una onda de luz
que penetra en lo más profundo de mi cuerpo
e ilumina mis ojos que se derriten por esa pasión.

Quisiera esta mañana fría de julio pasear por la orilla del fin del mundo,
pisar el verde horizonte mezclado con el brillante
que sigue su rumbo para alegra el día.
Quisiera hablar con el mar y contarle que te quiero.
Quisiera vivir entre las estrellas para gritar que te quiero.
Quisiera cantar con las aves que te quiero.
Sólo eso quisiera para no decirte que te quiero,
TE AMO
Y SIEMPRE TE AMARÉ.

Poema dedicado a la Mujer que más amo. Katerín Daponte.

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