De Sevilla a Lisboa no hay mucho camino. Unas cuantas horas en bus bastaron. Y las cosas no son muy diferentes. Los precios son aún más bajos que en Andalucía. Pero el idioma es a fin de cuentas tan parecido que las dificultades de comprensión no se sienten (tanto así que mis papás terminaron hablando español como si estuvieran en España y se defendieron solitos sin ayuda). La gente es muy amable. Incluso diría que nos trataron mejor en Portugal que en España. En España la gente que atiende tiende a ser bastante brusca y seca. Los portugueses en cambio [...]
