No muy lejos de la frontera española, nuestra siguiente escala es Burdeos. De regreso a franchutelandia. El clima se va enfriando. Los días se alargan a medida que avanzamos hacia el norte y, sin embargo, la vida en las ciudades muere a las 7 de la tarde, no comercios, no buses, no nada. El domingo es una hazaña salir del hotel si uno no está en el centro. Se acabaron las salidas nocturnas y los paseos animados como en España. Al hotel a las 7 y a dormir temprano. Pasamos día y medio en Burdeos, un sábado en la tarde [...]
