¡Que viva la música!
Grupo Editorial Norma
Agregada el 07/01/09
pág. 70. «Uno es una trayectoría que erra tratando de recoger las migajas de lo que un día fueron nuestras fuerzas, dejadas por allí de la manera más vil, quién sabe en dónde, o recomendadas (y nunca volver por ellas) a quien no merecía tenerlas. La música es la labor de un espíritu generoso que (con esfuerzo o no) reúne nuestras fuerzas primitivas y nos las ofrece, no para que las recobremos: para dejarnos constancia de que allí todavía andan, las pobrecitas, y que yo les hago falta. Yo soy la fragmentación.»
pág. 161. «[...] nos llovía la ayuda de los gringos: “Señorita”, y yo: “Ay, qué pena”, y Bárbaro: “Qué joven más amable. ¿De qué país viene?” “América”, secamente. “¿América? Pero si la pisamos, ¿no? ¿O es que se refiere usted al equipo de fútbol? ¿Se está burlando de mí o qué?”.»