Para estrenar esta nueva versión del blog e ir probando las nuevas funcionalidades, van algunas fotos sobre una salida que hicimos hace unos días a Montserrat. Tessa, mi amiga irlandesa, tenía visita, una de las compañeras de apartamento de Besançon que vino a pasar un fin de semana acá. Con Mathylde, la única francesa del máster este año aquí en Barcelona, nos fuimos de peregrinaje.
Montserrat está a unos 45 minutos de Barcelona en tren. Después de haber hecho el recorrido de pie, podíamos subir en funicular o en teleférico. Escogimos el teleférico. Aquí vamos subiendo.
A diferencia de nuestro Monserrate, el Montserrat catalán está sólo a 1100 metros, el desnivel del funicular es sólo de unos 500 metros y se llega como a un pueblito en el que está el Monasterio con la Basílica en la que está la Virgen de Montserrat (porque aquí se peregrina para ver a una virgen y no a un cristo). Aquí estamos en la entrada del Monasterio.
Lo particular de la virgen es que es negra. Pero había tanta cola para verla, que nos contentamos con darle una vuelta a la iglesia y ver a la virgen de lejos, porque está como en un segundo piso por encima del altar. Y luego nos fuimos a darle una vuelta al pueblo. Aquí se ve la Basílica por detrás.
Después del picnic, nos fuimos a pasear por la montaña. Porque aparte de la peregrinación, se pueden hacer recorridos por senderos que llevan a distintas partes del macizo. Aquí ya vamos cogiendo camino.
Queríamos ver una cruz desde la que nos dijeron que había un mirador muy bueno. Pero nos perdimos por la mala señalización de los senderos y terminamos llegando a esta chiquita que no tenía nada de especial pero desde la que veíamos también hasta bastante lejos.
Y como verán, el clima sigue bastante primaveral. Y nos hizo muy buen día ese domingo.
Y la panorámica de costumbre.
