Entre Roma y Florencia, esta Assisi, un pueblito perdido en el campo de la Umbria, una region del centro de Italia. El pueblito es conocido por ser la ciudad en la que nacio San Francisco (de Asis, obviamente), el fundador de la orden de los franciscanos. Aqui tambien vivio Santa Clara, la fundadora de las Clarisas. Esto es puro turismo religioso, pero el pueblo en si conserva aun una estructura muy medieval, lo que tambien es interesante. Un dia es mas que suficiente para visitar la Basilica de San Francisco.
La Basilica esta construida en dos niveles, con un tercer nivel debajo en donde esta la tumba del santo y las reliquias (las pantuflas, la tunica, la cuerda, etc.). En los dos otros niveles, hay dos iglesias, la de abajo mas pequena y sobria (dizque) y la de arriba un poco mas suntuosa y gotica. Por respeto, no se podian tomar fotos adentro… Claro que esta cuestion del respeto es bastante relativa y los italianos a veces se lo toman demasiado a pecho. No hombros descubiertos, no piernas destapadas, no fotos, no ruido, no flash, no videos, no hablar… En la Basilica de San Pedro, despues de la insolacion y del control de maletas con rayos X, habia gente a la que devolvian porque el pantalon estaba un poco corto… Y en la Basilica de San Francisco, habia un guardia que se paseaba por todos lados con un microfono inalambrico conectado a un amplificador y a los parlantes de toda la iglesia en el que “gritaba” cada dos minutos “shhh, silenzio, silence”. Cosas nunca antes vistas en ninguna otra parte. En fin, el punto es que la basilica es un poco lujosa para lo que uno se esperaria viniendo de franciscanos…
El pueblo es patrimonio de la humanidad. Pasar unas cuantas horas de sombra en sombra subiendo y bajando callejuelas ya es inversion recuperada.
Esta es la plaza del Comune, el centro del pueblo, con la alcaldia y el templo de Minerva, un templo romano convertido en iglesia.
Y alejandose un poco del centro y saliendo de las murallas, la ciudad en medio del campo.
